lunes, 17 de agosto de 2015

Posted: 15 Aug 2015 04:41 PM PDT
Por: José Gregorio Martínez.- 
Fuente: El Cooperante
Teodoro Campos, candidato por el circuito 1 de Lara, ha sido la mano derecha de Henri Falcón.

Cuando el diputado Eduardo Gómez Sigala decidió inscribir su candidatura para la reelección fuera de la Unidad, lo hizo -entre otras cosas- para enfrentar al gobernador Henri Falcón y su secretario de Gobierno Teodoro Campos, quien no conforme con haber participado en la expropiación de su finca y posterior detención en 2009, ahora consiguió quedarse con una de las nueve candidaturas de la Mesa de Unidad Democrática (MUD) a la Asamblea Nacional por el estado Lara, mientras que Gómez Sigala fue excluido. Más allá de la confiscación existe una irregularidad mayor. Las tierras usurpadas habrían sido otorgadas a células de la organización terrorista Hezbolá.

“La DEA estadounidense supo que (Oday Nassereddine) residía en Barquisimeto, a solo 26 kilómetros del campo de entrenamiento que Hezbolá tenía en Yaritagua, en el vecino estado Yaracuy, y que el propio Oday Nassereddine comandaba. Las prácticas de guerrilla se realizaban en la finca que le fue expropiada al diputado de la oposición Eduardo Gómez Sigala. La ubicación satelital permitió atar algunos cabos y cerrar más el cerco sobre Ghazi Nassereddine, hermano de Oday, considerado el gran operativo de Hezbolá en Venezuela”, revela Emili Blasco en su libro Bumerán Chávez.

El 25 de septiembre de 2009, el Gobierno Nacional, a través del Instituto Nacional de Tierras (INTI), ocupó la hacienda Bureche, de unas 29 hectáreas, propiedad de quien fue presidente de Conindustria. “Sin explicaciones y a empujones fue retenido el doctor Eduardo Gómez Sigala en las afueras de una finca de su propiedad (…) el coronel Teodoro Campos, comandante de la Policía Regional, fue el encargado de coordinar el arresto del ‘retenido’”, reseñó al día siguiente de la expropiación el diario El Informador. Gómez Sigala fue liberado en 24 horas pero su finca nunca le fue devuelta.


Teodoro Campos ingresó a la Academia Militar en 1983, estudió con Diosdado Cabello, Jesse Chacón, José Gregorio Vielma Mora y Eliécer Otaiza, alcanzando el grado de coronel; sin embargo, no tuvo participación en el intento de golpe de Estado de 1992. Ha sido la mano derecha del gobernador de Lara, Henri Falcón, quien comenzó su carrera política en las filas del chavismo y en 2010 pasó a la disidencia.

Para septiembre de 2009, cuando se ejecutó la medida de expropiación contra la finca de Gómez Sigala, Teodoro Campos se desempeñaba como comandante de la Policía Regional, bajo la gestión del entonces oficialista Henri Falcón. Posteriormente fue nombrado secretario de Gobierno y en 2013 asumió la Gobernación de manera temporal, tras la separación del cargo de Falcón, quien fue nombrado jefe del comando de campaña de Henrique Capriles en la contienda por la Presidencia.

La tesis que plantea Blasco coincide con los testimonios de vecinos de la zona del Valle del Turbio, donde está ubicada la propiedad, aunque sin la precisión que el corresponsal en Washington del diario ABC de España plasma en su libro. “El mayor movimiento que se ha visto en los últimos meses ha sido de entrada y salida de personas uniformadas de militares, que pasan horas recibiendo adiestramiento militar los fines de semana”, aseguró Mariana Pérez, una habitante de la zona, a El Nacional, en un artículo publicado el 20 de enero de 2011, presumiendo que se trataba de integrantes de la milicia bolivariana

miércoles, 5 de agosto de 2015

Posted: 04 Aug 2015 03:11 PM PDT
Por: Ruben Osorio Canales 
Fuente: La Razón

El abogado y estudioso de la reclamación con Guyana Francisco Encinas Verde sostiene que “Venezuela es el único país que ha perdido 900.000 kilómetros de su territorio sin disparar, ni recibir, un solo tiro”

Francisco Encinas Verde, abogado margariteño egresado de la Universidad Central de Venezuela. Realizó estudios de postgrado en Derecho Administrativo y en Derecho Contencioso Administrativo y es doctor en Derecho de la Universidad de París II Panteo-Sorbonne en Francia. Es un político independiente y un apasionado sobre el tema de Guyana a quien en uno de los programa de radio al que es habitualmente invitado, le escuché una exposición sobre el caso Guyana, tan didáctica completa y reveladora, que le pedí esta entrevista para “La Razón”.

Llego al sitio de reunión para la entrevista y apenas me ve, Francisco Encinas Verde me dispara esta pregunta: ¿Tú sabías que Venezuela es el único país que ha perdido 900.000 kilómetros de su territorio sin disparar, ni recibir un solo tiro? Y sabes por qué? Porque no hemos sabido defender en las instancia internacionales nuestra soberanía. Tú vienes a hablar conmigo sobre el Esequibo y pudiéramos estar hablando durante horas sobre ese tema tan lleno de pugnacidad, intrigas y juegos políticos, muchos de ellos desleales, cuyos primeros movimientos ocurren desde que Colón en su tercer viaje descubre el Golfo de Paria y el Delta del Orinoco, y el Esequibo se convierte en territorio apetecido por españoles, ingleses y holandeses y termina con el decreto del rey de España dándole a Venezuela el rango de Capitanía General, para dar comienzo a la historia de nuestras reclamaciones.

¿Cuándo comienzan las reclamaciones de Venezuela al Imperio Inglés por la penetración de sus colonos en nuestro territorio?

Las primeras reclamaciones las hacen Pedro Gual, en su carácter de Canciller de la Gran Colombia, el propio Bolívar y el doctor José Rafael Revenga, quienes enviaron a los ingleses notas de protestas por los actos que realizaban sus colonos en territorio venezolano. Luego en 1840 Alejo Fortique, hombre probo, conocedor del derecho internacional, eficiente y patriota a carta cabal, y el Conde Abarden, son designados por Venezuela y por el Imperio Inglés, respectivamente, para fijar los límites definitivos del Esequibo. Las negociaciones realizadas por Alejo Fortique, siempre fijando como límites el Río Esequibo y preservando las Bocas del Orinoco, lograban acuerdos con los ingleses muy cercanos a las aspiraciones venezolanas, según Gil Fortoul el Imperio Inglés reconocía en dicho tratado como territorio venezolano “toda la costa comprendida entre la boca del Orinoco y la del Moroco”, pero llevado al Congreso, después de fuertes debates, no se suscribió, lo cual llevó a Alejo Fortique a escribir desde Londres al Presidente General Carlos Soublette: “Hay un momento en las negociaciones que si se deja pasar, no vuelve a presentarse”, frase verdaderamente lapidaria pues el Imperio Inglés no quiso negociar más con una Venezuela que se hundía entre guerras, tiranías, desgobiernos, crítica situación económica, todo lo cual contribuyó para que ingleses y brasileños se apropiaran de nuestro territorio, con el añadido de las aspiraciones de los ingleses de cogerse las Bocas del Orinoco, cosa que no ocurrió gracias a la enérgica intervención de los Estados Unidos. Si el Congreso de Venezuela hubiese aprobado la firma del Tratado no se habría consumado el despojo.

¿Se trató acaso de una acción dolosamente planificada?

Claro que sí, sistemática y metódicamente planificada por la voracidad expansionista del Imperio Inglés en pleno apogeo de la Reina Victoria, frente a una Venezuela débil, atrasada, destruida por las guerras, inestable política y económicamente con un vasto territorio en el que no tenía presencia ni de habitantes y menos de gobierno. Es en ese cuadro de indefensión cuando aparece en la escena, contratado por el Imperio Inglés en 1834, un aventurero como Robert Hermann Schomburgk para “inspeccionar” la Guayana Venezolana y la Inglesa, y fijar los límites entre Venezuela y el Imperio Inglés, “trabajo” que concluyó con el despojo a Venezuela de los 150.000 Km2 que reclamamos. Lo que más irrita de este despojo es que el mapa trazado por Schomburgk, es el único argumento para que el Imperio Inglés se apoderara de nuestro territorio Esequibo. Como señala el doctor Figueredo Planchart “…este señor fue cambiando mapas y mapas, hasta prácticamente transformar la colonia británica en ribereña del Orinoco”.

¿Cuál fue la posición de Venezuela y del Imperio Inglés con respecto a los trabajos de Schomburgk?

Como suele suceder en estos casos, el Imperio Inglés estaba preparado para el zarpazo y dejó que el tema se convirtiera en un manantial de contradicciones, intrigas, afirmaciones tras bastidores en las que sobre sale el relato que Alejo Fortique le hace al general Páez en un informe en el que le dice que Lord Aberdeen le habría asegurado que Schomburgk “no esteba autorizado para ocupar ninguna parte del territorio de Venezuela”, es decir, que él se limitaría a realizar una inspección en la Guayana Inglesa. En cuanto a Venezuela, siempre protestó la incursión siempre sesgada de Schomburgk. A las protestas de Venezuela respondió el general Daniel Florencio O’ Leary (edecán del Libertador) quien se desempeñaba como representante ingles en Caracas diciendo que la línea Schomburgk era provisional, y que aún estaba sujeta a revisión de las partes.


“DESPUÉS DE LO QUE PASO CON VENEZUELA EN EL LAUDO DE PARÍS Y COMO FUIMOS VULGARMENTE ROBADOS POR EL IMPERIO INGLÉS Y EL IMPERIO RUSO NINGÚN PAÍS EN EL MUNDO SOMETE SUS ASUNTOS LIMÍTROFES A TRIBUNALES ARBITRALES”

¿Por qué Venezuela no estuvo representada con abogados venezolanos en el tribunal de París?

La razón es muy sencilla, el Imperio Inglés después de tomar posesión de la Guayana Esequiba y gran parte del territorio sur y amenazar con tomar el Delta del Orinoco, tuvo que enfrentar al presidente norteamericano Grover Cleveland quien, con el apoyo del congreso, se dirigió a los ingleses y los amenazó con intervenir en defensa de Venezuela con lo cual impidió que los ingleses siguieran avanzando en sus propósitos. Fue de tal magnitud su presión, que los obligó a ir a un tribunal arbitral con Venezuela para solucionar el conflicto. Gracias a esta presión norteamericana el Imperio Ingles firmó el Tratado de Washington aceptando someterse al arbitraje pero con la condición de ningún abogado venezolano actuase en el arbitraje. Por eso fueron norteamericanos los abogados contratados por el Gobierno venezolano.

¿Entonces Venezuela sí estuvo representada en el Tribunal de París?

Claro, estuvo representada, siempre con la asesoría del abogado venezolano José María Rojas, por juristas consagrados como el ex presidente de EEUU Harrison y Severo Mallet Prevost, abogado y gran jurista norteamericano. Es importante mencionar que es precisamente por la denuncia póstuma que Mallet hizo del despojo inglés y el chantaje del árbitro ruso Fiódor Martens, lo que sacó a la luz pública que el Laudo de París de 1899 es írrito y nulo de nulidad absoluta, hecho que nos ha permitido mantener nuestra reclamación.

¿Y cómo es esa historia?

En 1949 se publicó un memorándum póstumo del abogado de Venezuela, el norteamericano Severo Mallet Prevost, en el que denuncia los entretelones del Laudo de París de 1899, con el que se nos despojó de más de 150.000 kilómetros cuadrados pertenecientes a la Provincia de Guayana y que es territorio venezolano. En esa oportunidad el Tribunal de Arbitraje estaba compuesto por cinco miembros. Por el Imperio Inglés Charles Baron Rusel y Sir Richard Henn-Collins; por Venezuela, ante la exigencia de los ingleses de que no hubiesen abogados venezolanos, Melville Weston Fuller y Davis Josianh Brewer (además del ex presidente Harrison y Severo Mallet Prevost), y un quinto hombre, supuestamente imparcial, para el cual fue designado el ruso Fiódor Martens, catedrático de las universidades inglesas de Cambridge y Edimburgo y miembro permanente del de la Corte Imperial Rusa en materia de relaciones exteriores quien, según denuncia de Severo Mallet Prevost, se prestó para una conjura con los árbitros ingleses para coaccionar, chantajear y amenazar a los representantes de Venezuela para que aceptaran la propuesta del laudo que despojaba a Venezuela de 150.000 kilómetros cuadrados, de lo contrario el árbitro ruso aprobaría, con el apoyo de los dos árbitros ingleses, otra decisión que dejaba a Venezuela sin la desembocadura del Orinoco, es decir, sin el estado Delta Amacuro y parte del estado Bolívar. Ante esta situación de conjura, amenaza, chantaje y coacción de los árbitros ingleses y ruso, denuncia Severo Mallet Prevost, no les quedó otra alternativa a los abogados de Venezuela que aprobar el Laudo de París de 1899, de lo contrario el vendido arbitro ruso Fiódor Martens y los dos árbitros ingles hubiesen aprobados un Laudo más perjudicial para Venezuela. Fueron la conjura del Imperio Inglés con el Imperio Ruso los que nos despojaron.

“ESTAMOS TODOS EN UNA MISMA TRINCHERA EN DEFENSA DE LA PATRIA”

¿Hubo algún motivo para que el árbitro ruso actuara de esa manera contra Venezuela?

Hay un asunto histórico que estaba de actualidad en esas fechas y era que el Imperio Inglés y el Imperio Ruso se habían puesto de acuerdo para repartirse sus zonas de influencias en Persia (hoy Irán), motivo suficiente para que Venezuela pagara el pato. A nadie puede extrañar una conjura como esa llevada a cabo por una potencia dominante para satisfacer sus intereses expansionistas, solo que se encontraron con la férrea resistencia del presidente Grover Cleveland y el Congreso norteamericano, quienes aplicando la doctrina Monroe, nos defendieron, obligaron a los ingleses a celebrar un arbitraje y nos facilitaron abogados norteamericanos que nos representaron en el Tribunal Arbitral donde fueron objeto de chantaje y amenaza por los ingleses y el ruso. Es bueno señalar que nunca se ha señalado que los abogados norteamericanos que representaron a Venezuela con la asesoría del doctor Rojas se hubiesen vendido.

¿Cuál es la importancia de la denuncia de Mallet Prevost en la reclamación venezolana?

Esta denuncia constituyó el argumento esgrimido por Venezuela en la ONU por el canciller Macos Falcón Briseño en el año 1962 para reabrir el caso y es el génesis del Acuerdo de Ginebra. De no haber sido por esa revelación de Severo Mallet Prevost no sé en qué estado nos encontraríamos con respecto a la reclamación.

¿Qué es el Acuerdo de Ginebra y el Protocolo de Puerto España?

Es un instrumento internacional firmado entre el Reino Unido, Venezuela y Guyana en el año 1966, donde se establecen mecanismo para la búsqueda de una solución definitiva del diferendo limítrofe. En este acuerdo el Reino Unido y Guyana reconocen la reclamación venezolana y se acordó en su artículo 4 encontrar una solución práctica, pacífica y satisfactoria para las partes. En 1970, el Canciller Calvani en representación de Venezuela suscribe un Protocolo anexo al Acuerdo de Ginebra que suspendía por doce años la aplicación de los artículos 1 y 4 del mencionado Acuerdo. En el mismo las partes se comprometían a continuar haciendo esfuerzos para solucionar el diferendo. Este Protocolo se suscribe después que la Comisión Mixta, creada en el Acuerdo de Ginebra de 1966, no lograra una solución para el conflicto estipulado en cuatro años. Transcurridos los doce años establecidos en el Protocolo de Puerto España sin haberse encontrando una solución práctica y pacífica a la controversia, en el año 1982 el Presidente Luis Herrera decidió no renovar el Protocolo y llevar el conflicto por medio del Secretario General de la ONU donde se encuentra actualmente mediante la figura del buen oficiante. Mientras esté vigente el Acuerdo de Ginebra y no se llegue a soluciones prácticas y pacificas para Venezuela y Guyana, todos los actos que se realicen en los territorios en reclamación se hacen en violación del mismo y Venezuela debe impedir su realización.

¿Qué es el Laudo de París de 1899 y cuáles serían los motivos que lo hacen nulo e írrito?

El Laudo de París de 1899, fue la decisión que dictó el Tribunal Arbitral cuando el árbitro ruso conjurado con los dos árbitros ingleses, presionaron y chantajearon a los árbitros venezolanos para firmar el mismo y donde Venezuela fue despojada de 150.000 kilómetros cuadrados. En esta decisión, que es de las mas inicuas que se conocen en el mundo del arbitraje, al Imperio Inglés se les reconoció el 97% del territorio disputado, algo verdaderamente insólito y que demuestra la alianza de ingleses y rusos para robarnos.

Este Laudo es nulo e írrito por los siguientes motivos develados por Severo Mallet Prevost y expuestos por el canciller Marcos Falcón Briceño en la ONU durante el gobierno del presidente Rómulo Betancourt: 1) Vicio de ultrapetita y exceso de poder al decretar la libre navegación sobre los ríos Amacuro y Barima. 2) Presentación de mapas adulterados por parte del Imperio Inglés. 3) Ausencia de motivación en la Decisión Arbitral. 4) El Laudo se fundamento en pruebas y documentos adulterados presentados por el Imperio Inglés, lo cual es un falso supuesto. 5) El Laudo otorgo 17.604 Km2 a Gran Bretaña reconocidos como territorio venezolano por los propios ingleses. 6) El Laudo fue impuesto a los jueces venezolanos por conjura del árbitro ruso y los ingleses. 6) El presidente del Tribunal Arbitral (árbitro ruso) coaccionó a los árbitros venezolanos. 7) La demarcación fue una componenda. 8) Venezuela fue engañada y el Imperio Inglés actuó en modo contrario a la buena fe del Derecho Internacional.

¿Cuál era la situación de Venezuela cuando se consituyó el Tribunal Arbitral en París y se dictó el Laudo en 1899 ?

En Venezuela la situación era de una confusión total y gran inestabilidad política. El 23 de mayo de 1899 el general Cipriano Castro había invadido desde Cúcuta e iniciaba su avance hacia el centro del país, cada vez con menos resistencia hasta la batalla final de Tocuyito. El presidente Ignacio Andrade, traicionado por todos sus generales, la noche del 19 de octubre de 1899 toma un barca en La Guaira que lo lleva al destierro. Es decir, que mientras los jueces ingleses y el ruso conspiraban en París contra los intereses de Venezuela, en nuestro país no había gobierno, y es ante esta grave crisis de ingobernabilidad que vivía Venezuela cuando los árbitros ingleses, conjurados con el árbitro ruso, deciden apresuradamente darle el zarpazo a nuestra patria.

“ALGÚN DÍA EL PRESIDENTE NORTEAMERICANO GROVER CLEVELAND DEBE SER DECLARADO COMO DEFENSOR DE LA PATRIA”

¿El arbitraje sería un medio idóneo para solucionar el diferendo con Guyana?

Ni de vaina, jajajaja. Después de lo que paso con Venezuela en el Laudo de París y como fuimos vulgarmente robados por el Imperio Inglés y el Imperio Ruso ningún país en el mundo somete sus asuntos limítrofes a tribunales arbitrales, solo unos bolsas como nosotros fuimos dos veces a tribunales arbitrales para que nos robaran el territorio con Colombia y el Imperio Inglés. En el Derecho Internacional Público cuando se estudia el arbitraje como medio alternativo de solución de conflicto se menciona el caso de Venezuela con el Imperio Inglés. Yo considero que la única forma de solucionar el diferendo con Guyana, y que encontremos una solución práctica a la controversia, es mediante las conversaciones directas con la mediación del buen oficiante de la ONU.

¿Qué le diría al gobierno nacional sobre este asunto?

Que hable siempre con la verdad y sin ocultar información, como parece ser su costumbre. Que deje de un lado los matices políticos, que estamos todos en una misma trinchera en defensa de la patria. Aquí no se trata de rojos, amarillos, blancos, verdes o guacamayos, se trata de venezolanidad. Que se asesore con los venezolanos más calificados en la materia como Emilio Figueredo Planchart, Contraalmirante Elías Daniels, el Embajador Garavini, las academias de la Historia, Ciencias Jurídicas y Políticas, las universidades, etcétera. Al presidente Maduro le digo que él como Jefe de Estado y Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas tiene en sus manos la dirección de la política internacional garante de la integridad territorial y la soberanía nacional, que no desperdicie por absurdas posiciones ideológicas el esfuerzo, trabajo y dedicación de más de setenta años en los que hombres como los presidentes Betancourt, Leoni, Caldera, Pérez, Lusinchi, Herrera, patriotas a carta cabal, supieron llevar adelante el proceso de reclamación, sin distingo de partidos políticos, llevando siempre por delante el amor a la patria que es de todos.

Y a los venezolanos les digo que algún día el presidente norteamericano Grover Cleveland debe ser declarado como defensor de la patria. Aquí no se trata de que si se es o no imperialista. Yo soy venezolano que amo mi país, y fue gracias a los Estados Unidos de América, al presidente Cleveland y al Congreso norteamericano que se pudo salvar gran parte de nuestro territorio frente al usurpador Imperio Inglés.

¿Son instigadoras y responsables la Exxon Mobil o las otras empresas que están operando en la Zona en Reclamación de provocar un conflicto con Guyana?

La culpa no la tiene el ciego sino quien le da el garrote. Es ridículo lo manifestado por el más alto gobierno. Esas empresas americanas, chinas y otras más, están ahí única y exclusivamente porque el Gobierno guyanés las autorizó, incluso antes de la llegada del actual Presidente, y es responsable de haber violado el Acuerdo de Ginebra que nos obliga a buscar una solución práctica y pacífica de la controversia. Lo que yo percibo es una debilidad del gobierno nacional frente a los abusos de Guyana. Hay que agotar todas las vías diplomáticas directas, el Secretario General de la ONU, y hacer valer nuestros derechos en todas las instancias internacionales sin temor de ningún tipo. Nos asiste la razón y el derecho. Aquí se le teme mucho a la posición de los países del Caricom con respecto a Venezuela y sus trece votos en los organismos internacionales, pero más importante son los intereses de la patria que sus respaldos a conveniencia. Hay que revisar la política internacional de Venezuela con el Caricom. Estoy de acuerdo con la solidaridad internacional pero no con la chulería que ejercen contra Venezuela.
Esta web no se hace responsable de los comentarios escritos por los usuarios. El usuario es responsable y titular de las opiniones vertidas. Si encuentra algun contenido erroneo u ofensivo, por favor, comuniquenoslo mediante un e-mail para que podamos subsanarlo

jueves, 18 de junio de 2015

Totalmente de acuerdo con este articulo. Fue escrito en el 2013 pero vale la pena mantenerlo vigente para que no se nos olvide quien ha sido el peor malandro en llegar a la presidencia de la República.
 NO DEJEN DE LEER ESTE ARTICULO.... ES EXCELENTE
 JESÚS MARÍA LUGO PEÑA
 Verdaderamente es el escrito de un retrato. Un documento para la historia.
 Este es el mejor análisis político que he leído sobre el supremo fraude que hemos sufrido como país en estos últimos tres lustros. 
Leyendo estas impactantes páginas me preguntaba hasta qué punto no somos una sociedad enferma,  que soportó sin mayor reacción esta conducción acelerada hacia el abismo. ¿Será que podremos sacudirnos sin daños colaterales mayúsculos esta tragedia histórica?
Como vivió murió, y gobernó a su antojo...
 Y SE FUE CALLADO.
El Hugo Chávez, el comandante “supremo” de la revolución bonita, el miliciano, el dictador, el déspota, el ególatra, el sarcástico zahiriente con los desvalidos de sus cárceles, el burlista, el del hablar procaz y soez, el ofensor de la iglesia y se sus conductores, el represor, el antes poderoso confiscador de bienes ajenos, el encarcelador, el depredador de la patria, cuyos valores se soportaban en el odio de clases, el peculador contumaz que no fue más que un reinvento mediático del caudillismo negador, que gobernó a Venezuela como un brujo africano del siglo XIX, el chafarote militar, pero sobre todo fiel “continuador” de la obra de Bolívar, ¿se dieron cuenta? se fue callado. 
No pudo pronunciar ese último discurso que cerrara el círculo de sus interminables soliloquios preñados de mentiras, de improvisación y de engaños. Su gran pieza retórica, la de despedida, quedó en hipótesis. Ni siquiera pudo decir adiós. Sólo hubo silencio. Un largo e impropio silencio de 87 días. 
Él, que hizo del gobierno un eterno mitin y un festín, que podía hablar sin despeinarse 9 horas seguidas; él, cuyo único talento indiscutible era el de la oratoria, murió en la más discreta mudez. El castigo de Éfeso.

El oxígeno, al parecer, le faltó en las últimas horas. Sus pulmones de fumador empedernido ya no dieron. Pero no fue eso lo que lo mató. Esa fue sólo la consecuencia de un mal que lo aquejó desde mucho tiempo atrás: El poder.

Esa escena inicial, la de él, probando y experimentando por primera vez lo que era sentirse poderoso, es imposible de recrear. Difícilmente se pueda saber con exactitud cuál fue ese punto de inflexión, ese hito en su vida. Pero lo cierto es que le gustó. De eso no hay duda. Y así comenzó una carrera desenfrenada que lo llevó a acumular poder como pocos tuvieron en Venezuela, cabalgando sobre la miseria de sus descamisados a quienes engaño falazmente y les hizo creer que él era el Corazón de la Patria.

Chávez era ‘the boss’, el gran beta. Podía hacer lo que le viniera en gana, que es el privilegio de los realmente poderosos. A nadie rendía cuentas, sólo su voluntad bastaba. Desde la pantalla, su sede de gobierno por excelencia, ordenaba, expropiaba, sentenciaba, ordenaba apresar. Era capaz de lo mejor y de lo peor, de darles casa a unos damnificados y de condenar a prisión a una jueza inocente, de becar a niños humildes y de dejar sin empleo a 3.000 trabajadores de RCTV, a 20 mil de PDVSA, a cerca de 1.000. 000 de obreros pecuarios que dejo en la calle al mandar a confiscar fincas ajenas. Gerenciando era mediocre, casi quiebra al país, malversó, regaló a manos llenas los dineros de su pueblo, que está pasando graves necesidades, prestó a fondos perdidos a otros países y peculó como le dio la gana y nada, ni nadie lo detuvo, solo Dios. Y… odiando era implacable.

La riqueza y el lujo parecían no atraerle demasiado. Los disfrutó, cómo no, al más placer y boato. Y de los mejores gustos que lo sabía hacer como todos los dictadores comunistas, lo hacía detrás en esa otra vida privada paralela que llevaba junto a sus familiares. Comió bien, se vistió con ropa de la más fina, usó buenos relojes de los más caros, se alojó en costosos hoteles y viajó por todo el mundo en un avión de primera a todo lujo y al más elevado confort mientras el pueblo seguía miserable. Sin embargo, no parecía darle tanta importancia, eso así lo demostraba en público. Era su faz de farsante. Gustarle, le gustaría, pero lo suyo era otra cosa, lo suyo era el poder. Eso sí lo deslumbraba. Eso lo perdió.

Fue habilidoso en reclutar a su personal, a sus sumisos palafreneros a quienes humillaba y vejaba a su antojo y lo hacía en público. Supo leer en ellos frustraciones ancestrales, sus miserias y sus debilidades, sus malas mañas y raterías personales, rencores de cien años, traumas no resueltos, necesidades insatisfechas; y ahí se afincó. A la jueza que forjaba actas la puso a presidir el TSJ, al chofer de metrobús lo llevó a la Cancillería, al economista marxista despreciado por sus colegas de la academia lo nombró Ministro de Economía. Y así creó una corte de eternos agradecidos, aplaudidores y reidores de oficio.No era improvisación, era estrategia, la forma de asegurarse una lealtad inmarcesible, los corrompía para luego manipularlos y chantajearlos… De tener más poder, que… de eso se trataba todo.

Manejó a discreción un presupuesto descomunal cercano a 1 billón 280.0000 millones de dólares. Nunca un presidente tuvo tanto dinero a su disposición. La repartió y con ello compró conciencia de adentro y de afuera y con ello subyugó y mancilló otros pueblos. Tuvo nobleza en la intención, pero de ahí no pasó. Regaló y no invirtió en su país para sacarlo de la pobreza y la miseria física y moral en que está actualmente. Casi todo quedó en humo. Pan para esos gloriosos días de abundancia y hambre para los venideros. Hizo más llevadera la vida de los pobres, la mejoró en algunos aspectos, pero no los sacó de la pobreza, pues si los sacaba era su perdición. Afuera usó esa plata para ganar amistades y establecer alianzas. Como el niño rico de la cuadra pobre, que invita a sus vecinos al club, los mete en las fiestas de su casa y a veces los monta en el carro. Así fue, sobre todo con América Latina y el Caribe. Que haya robado es algo que no consta, que dejó robar a los suyos seguro es lo mismo; eso en Derecho se tipifica como“Cooperador Inmediato y cohonestador por omisión”, y robo a la patria y eso es traición, y que se hizo el ‘Don Tancredo’ con las denuncias de corrupción fue evidente. Era de manual: mientras estés bien conmigo, hasta robar puedes, yo te protejo; si te volteas, ya verás, te mando a joder, siempre lo hacía por tercería, porque era cobarde y llorón cuando se le aflojaba el barro. Más lealtad. Más control. Más poder. Lo tuvo todo. No había quien mandara como él. La nueva ‘dictadura perfecta’, popular y con pinta de democracia, la instauró él. Fidel, su ídolo de infancia, era su pana de adultez, los presidentes de Suramérica lo idolatraban, la izquierda, con sus intelectuales y cantantes, comunistas trasnochados lo mimaban. Líder, hombre fuerte de Venezuela, luz de Latinoamérica, espada de los pobres, azote del imperio, martillo de la oligarquía, heredero legítimo hijo de Bolívar de Bolívar, esperanza del mundo entero, eso se lo hacía saber su ductor vernáculo el general Pérez Arcay uno de lo que los envenenó con su libro EL FUEGO SAGRADO. “Hugo!!! Viniste muerto de Cuba a despedirte (De él) como El Negro Primero”, (Eso es cierto lo que dijo el general, aquel de Páez este de mí).

Estaba en lo más alto, en la cumbre del Olimpo. Y entonces le devino el cáncer. Lo que debió ser un ‘cable a tierra’, la ducha helada para bajar la fiebre de grandeza, se convirtió en la gran hazaña que completaría la epopeya y confirmaría que él era un ungido. Y ahí se jodió todo, Zavalita. Porque no fue ni siquiera negación, que todavía. Fue confiar ciegamente en un destino que no estaba escrito, en una propiedad curativa que el poder no tenía, en una inmortalidad que no existía. Solo en su mente enferma y en su conducta bipolar.

Y no hubo quien por su bien le enseñara la tarjeta roja, lo mandara a las duchas y a descansar. Lo dejaron seguir jugando, a sabiendas que la vida se le iba en ello. Eso fue lo peor que hizo Raúl, lo mandó al matadero por la revolución cubana. Porque a fin de cuentas él era el enfermo. Podía inventarse fábulas y ficciones, curaciones milagrosas atribuibles los espíritus de la sabana o sueños con un Bolívar que le decía que no moriría.Era comprensible. Pero los otros, los que estaban alrededor suyo, sanos, que sabían lo que pasaba, que veían el deterioro, que lo oían quejarse de los dolores, que lo recogían cuando se desmayaba, ellos, que podían detenerlo, al final resultaron ser el nido de escorpiones del que alguna vez habló Müller Rojas.

El crucifijo lo cargaba siempre en la mano, lo apretaba y besaba cada vez que podía. Peregrinó por cuanto templo y basílica encontró en Venezuela. Dijo que restauraría la Iglesia de La Candelaria, donde reposan los restos de José Gregorio, y que haría un santuario en Táchira para el Santo Cristo de la Grita. Acada santo le prometía una vela. “Estoy aferrado a Cristo”, juraba. Pero en realidad se aferraba al poder. No cedía.Como el joven rico del Evangelio de Mateo, Chávez no pudo desprenderse de lo que tenía -¡es que la riqueza era tan grande!- para seguir al Jesús que lo llamaba. Pretendió servir a dos señores, poder y Cristo, y eso no era posible. “O aborrecerá a uno y amará al otro, o se apegará a uno y despreciará al otro”, había advertido hace casi dos mil años el hombre de Nazaret. Que fue quien al final lo sacó del juego.

Lealtad tuvo mucha, no así cariño, el creyó que le amaban como Mussolini y Perón y lo peor es que sus áulicos se lo hacían creer, pero, porque si lo hubieran querido bien, de verdad, si hubiera habido amor y no temor, afecto y no interés, entonces hubieran impedido que se lanzara al abismo. Que eso al final fue la campaña: Un abismo por el que se le terminó de ir la poca salud que le quedaba, el abismo por donde lo empujaron sus amados, Raúl y Fidel

El esfuerzo fue devastador. Ya le costaba caminar. Necesitaba esteroides y altísimas dosis de calmantes para salir en tarima y complacer a Raúl y a Fidel. A cada mitin le seguía una moridera. En cada uno iba dejando un poco de vida. Proverbial fue el cierre en Caracas, bajo el cordonazo de San Francisco. La naturaleza rebelándose, y él guapeando en tarima para que lo obedeciera. La misma soberbia del padre Bolívar haciéndose presente en el hijo putativo. Esa tarde bailó y saltó, y luego no pudo recorrer ninguna de las restantes 6 avenidas, colapsó y se lo llevaron de urgencia a Miraflores.

Al final ganó las elecciones. Lo logró, sí. Aguantó como un varón, también. Pero no le sirvió de nada. “Insensato, esta misma noche vas a morir, ¿y para quien será todo lo que has acumulado?” Es la parábola del granero rico que gasta la vida guardando fortuna para él y cuando llega al tope, Dios le anuncia que morirá. Es la parábola de la última elección de Hugo Chávez. Porque ni juramentarse pudo. Dos meses después del “triunfo” se fue a Cuba para no volver, en su discurso lo dijo y la gente no se dio cuenta: PATRIA…PATRIA… PATRIA QUERIDA.

Tuvo una agonía larga y dolorosa, como la de todos los dictadores. Da la impresión de que la vida se la extendieron más de lo recomendable hasta su fallecimiento el 29 de diciembre de 2012,sin importar el sufrimiento. Progresivamente fue perdiendo facultades entre el 10 de diciembre y el 22 que se fue al limbo. Por perder perdió hasta el habla. Era un muerto en vida, dependiente de máquinas y cables. Y ni aun así renunció. Ya no podía, tampoco convenía. Así de perverso y retorcido: En lo último de la vida tampoco valió el hombre sino el poder. Sí, el poder, su verdadero amor delirante, su gran obsesión, su definitiva perdición.

ALEA JACTA EST, ARS LONGA VITA BREVIS NUNC EST SEMPER
La suerte está echada El arte es duradero y la vida es siempre corta (lo dijo Julio César al cruzar el Rubicón).
JESÚS MARÍA LUGO PEÑA
22 de marzo de 2013.

EPITAFIO EN LA TUMBA DE CHAVEZ.-

"Aquí yace un hombre que hizo bien e hizo mal.
El bien lo hizo muy mal, y el mal lo hizo muy bien.

Es de dudar que él descanse en paz,
pero es seguro que nosotros sí !!!!!

(Autor anónimo)

miércoles, 22 de abril de 2015

El Poder Moral Iberoamericano imputa a la tiranía
Jesús Antonio Petit Da Costa

26 expresidentes de América y España, constituidos en Poder Moral, han imputado al gobierno títere acusándolo del delito de lesa democracia, por violación de la Carta Democrática de América, y han demandado, en consecuencia, su aplicación para que se restablezca la libertad y la justicia en Venezuela.
-----------------------------------
Paso a paso vamos en la dirección correcta. Desde mucho tiempo atrás venía  insistiendo en que sólo mediante una oposición de calle podremos liberarnos de Cuba y de la tiranía comunista que nos ha impuesto. Hacer oposición de calle significa usar todos los medios de lucha, sin descartar ninguno, ni siquiera el electoral siempre que se inscriba dentro de una estrategia de ruptura tanto de la tiranía como de los colaboracionistas. Únicamente la oposición de calle rompe la tenaza que ellos nos han puesto, provocando su caída simultáneamente.
Lo captaron Ledezma, López y Machado. De allí que hayan planteado “LA SALIDA”, con la cual se abrieron como una disidencia dentro de la MUD. No rompieron con los colaboracionistas, pero marcaron una diferencia relevante. Su convocatoria a la calle, aunque sólo fuese para manifestar el descontento, tuvo acogida inmediata sobre todo en los jóvenes. La respuesta de la tiranía fue la represión brutal, consciente de que su fin lo decretará el pueblo en la calle. Mandó a sus esbirros a matar a los manifestantes sin misericordia. ¿Qué se ganó con este sacrificio de los jóvenes? Mucho. Los jóvenes desnudaron a la tiranía ante el mundo entero. Nos hicieron el gran favor de quitarle el ropaje democrático con que la había vestido la MUD colaboracionista, que nunca se ha atrevido a llamarla tiranía, mucho menos comunista y todavía menos títere de Cuba. A los jóvenes les debemos haberle hecho la fotografía en cueros, sin artificios ni adornos. Y haber desenmascarado a la MUD que hizo el papel de esquirol o rompehuelga, prestándose a un teatro de diálogo sin la parte actora que eran los manifestantes.
Siguió la prisión de López, Ceballos, Scarano y centenares de jóvenes y adultos honorables. Y luego la de Ledezma. ¿Qué hemos ganado con esto? Mucho. Los presos han puesto en evidencia que no existe separación de poderes, sino padecemos unos tribunales al estilo soviético y nazi. En la historia de la URSS figuran fiscales como Vishinsky que le sirvieron a Stalin para las purgas. La historia de la Alemania nazi aparecen los juristas del horror, jueces que no juzgaban sino acusaban e insultaban a los encausados. La comunidad internacional se ha enterado, por los presos políticos, que estamos bajo una tiranía que criminaliza la disidencia y judicializa la política, usando a los jueces como verdugos. ¿Qué se ganó con eso? Mucho. Dio origen a una ley consensuada entre republicanos y demócratas que autoriza al presidente Estados Unidos a sancionar, con negativa de visa y congelación de bienes, a los gobernantes venezolanos que violan los derechos humanos e incurren en los delitos de narcotráfico y lavado de dinero. Renuente Obama al principio, inducido por el lobby de los colaboracionistas a favor de sus socios de la tiranía, se decidió por fin a aplicar la ley haciéndolo público, con lo cual nos prestó el servicio de emplazar a todos los gobernantes democráticos para que asuman una actitud digna ante la tiranía que padecemos los venezolanos.
Paralelamente los expresidentes Pastrana de Colombia, Piñera de Chile y Calderón de México practicaron la visita de inspección a Venezuela que debió haber hecho la OEA hace años. Aquí constataron el régimen de terror y las penurias del pueblo, agobiado por la hiperinflación y la escasez, así como el trato inhumano a los presos políticos cuya visita les fue impedida por la fuerza. Actuando como inspectores comunicaron a la comunidad internacional lo que vieron. Y entonces pudo Pastrana, acompañado de su Partido Conservador, exigir a la OEA la aplicación de la Carta Democrática al gobierno de Venezuela. ¿Qué se ganó con eso? Mucho. Hubo una reacción internacional que resumió el periodista Openheimer con esta propuesta: vayan todos los expresidentes a Venezuela para conmover al mundo con la desgracia y el sufrimiento de los venezolanos. Antes de que ellos vengan, han ido a visitarlos las dignas esposas de los presos políticos (“detrás de cada gran hombre hay una gran mujer”) que han impactado a las sociedades democráticas con su relato de lo que vivimos los venezolanos, comenzando por sus maridos. Entonces declararon uno tras otro los expresidentes democráticos anunciando que asumen la defensa de los presos políticos. Ahora han ido más allá: han imputado a la tiranía el delito de lesa democracia por  violación de la Carta Democrática. ¿Qué ganamos con esto? Mucho, como se verá en el futuro inmediato.
http://jesuspetitdacosta.blogspot.com
¿Dictadura Total, o Liberación Nacional?
¿Y después qué?    
                              Mucha gente, especialmente la ignorante, desea castigarte por decir la verdad, por ser correcto, por ser tú. Nunca te disculpes por ser correcto, o por estar años por delante de tu tiempo. Si estás en lo cierto y lo sabes, que hable tú razón. Incluso, si eres una minoría de uno solo, la verdad sigue siendo la verdad. Mahatma Gandhi
La libertad no es solamente que se respete la propiedad privada. O que los medios periodísticos digan lo que les venga en gana sin temor a represalias. No se tiene libertad sin salud ni educación de calidad. La calidad de vida óptima es indispensable para que un hombre sea libre.   Sin pleno empleo bien remunerado, con índices bajos de participación y precario acceso a bienes y servicios en un medio ambiente desprotegido, no hay libertad que valga. Sin seguridad ciudadana ni social, en medio de un caos que ha servido a las dos (2) hampas  (la común y la política) que lideran al País, para llevar día a día sufrimiento, penalidad, dolor y muerte,  a decenas de miles de familias venezolanas,  seguir hablando de libertad es un eufemismo.
Estoy convencido de que es imposible lograr que el País pueda reconstruirse en el corto, o en el mediano plazo. Incluso, si planificamos con actores similares a los que hemos estado acostumbrados en las últimas décadas, es posible que en el largo plazo tampoco se logre.
Todo está por hacerse,  el reto es bien serio. En un país tan joven como el nuestro,  construir futuro es más cuestión de persistencia y emprendimiento, que de esperanzas. No olvidemos que cuando llega la fe, se quema la ciencia.
¿Acaso esto es una Democracia?
Para que pueda creerse o medianamente pensar en la existencia de una real voluntad política, como ineludible iniciativa, es indispensable plantear la reducción del gasto fiscal. No es suficiente salir de este nefasto Gobierno. Es necesario rediseñar de inmediato, reconducciones presupuestarias que desmantelen el desproporcionado gasto derivado del aparato burocrático.  No hacerlo, sería más de lo mismo; y a eso voy: Hago esta afirmación con toda responsabilidad, porque nadie puede negar u ocultar la enorme dependencia clientelar de millones de venezolanos,  que parasitan bajo la sombra del Gobierno Central, desde centenares de Instituciones burocráticas, a las que hay que sumarle Gobernaciones de Estado,  Alcaldías, Concejos Municipales, Consejos Legislativos y toda esa malsana y extensa lista de organismos clientelares improductivos que pesan sobre el Erario Público sin beneficios productivos.  Incluida por supuesto, la Reserva militar.
Tal y como cómo ha sucedido en los últimos doscientos años, mientras persista ese gigantesco elefante blanco en la mentalidad venezolana clientelar; Con chavismo o sin él, la gran piedra de tranca para el avance del País será esa. La solución no estriba solamente en cambiar de gobierno porque es malo. Los que erraron garrafalmente en el manejo de las finanzas públicas venezolanas durante décadas, antes de que emergiera el nefasto descalabro del socialismo del siglo XXI, son en gran medida los mismos actores que amparados en andamiajes burocráticos clientelares,  hoy vegetan en el gobierno y en la oposición.
Algunos países vecinos en nuestro hemisferio, transitan económica, social, cultural, ambiental y políticamente, con expectativas de sustentabilidad muy superiores a las nuestras. Acá seguimos empeñados en transitar los caminos tortuosos de la demagogia, el populismo y la politiquería clientelar, burocratizada y parcelada en jurisdicciones, según se trate de Ayuntamientos, Gobernaciones, Cabildos, Concejos o Alcaldías.
El País anda mal.
El estancamiento,  la involución, el oportunismo, la inmediatez,  la improvisación, el “resuelve” del día a día, la acción política que impulsa la cotidianidad, la dádiva hecha costumbre; son solo algunas de las causas y efectos de la nefasta politiquería,  tan entronizada en sociedades atrasadas como la nuestra, y que solo persiguen satisfacer la insaciable sed de privilegios de unos pocos, por vía de mecanismos clientelares.
Líderes astutos, sin formación intelectual, “patean” calles  buscando votos que les garanticen su permanencia en cargos burocráticos con acceso a presupuestos y erarios públicos desde donde vegetan a través de la dádiva y la prebenda electoral. A eso se reduce la acción clientelar política que mueve al País. La popularidad del líder se fundamenta en el manejo de los recursos, que privilegian a unos pocos enchufados, que a su vez fagocitan en pirámides sectoriales manejadas a punta de real. Desde los Gobiernos Central y Regionales, independientemente de su tinte político, la característica que los distingue es esa. La acción política clientelar. Y es así, porque siempre ha sido así. Así era en el siglo diecinueve (IXX); así fue a lo largo del siglo veinte (XX);  y así es hoy,  en el siglo veintiuno (XXI).
No es tarea fácil. Si lo fuera, ya este descalabro se hubiera enmendado hace tiempo. ¿Pero porque somos así?  Porque la esencia y la sustancia que compone las cosas y endereza los entuertos, es el hombre. Y el hombre nuestro. Los venezolanos de pura cepa, de los que nos vanagloriamos a  cada rato, por cualquier causa, que no viene al caso analizar o saber si es buena,  mala o nimia, son la justa medida de lo que siempre hemos sido. Ciudadanos de tercera. Mediocridad en pasta. Nos hemos reído siempre de todo y de todos, sin reparar siquiera en lo que somos y hemos sido en el tiempo. Una eterna morisqueta. Gobernados por Caudillos y Líderes mesiánicos, a la sombra de camarillas y cogollos, que siempre manejaron las riquezas de un inmenso país rico, con una inmensa población pobre. Dolorosa realidad, que se agudiza, cuando vemos que son los hombres; nuestros hombres; los venezolanos de pura cepa; quienes no supimos, ni sabemos aún sembrar el petróleo.
Si ganamos las parlamentarias, cambiamos el País,  porque desde allí lo vamos a defender. MENTIRA!
O sea, desde el Parlamento. ¿El mismo Parlamento que hemos visto a lo largo de estos dieciséis (16) años degradarse hasta llegar a convertirse en la vergonzosa guarida que refugia y protege impunemente a quienes permiten la sistemática violación de los derechos constitucionales de millones de venezolanos ante la mirada cómplice de quienes han aceptado el macabro juego del colaboracionismo?
Hablen en criollo y dejen de babearse ante el pueblo. Las cosas hay que llamarlas por su nombre. Los que roban son ladrones, y quienes prevarican son delincuentes.
La verdad duele, pero es la verdad…

Lorenzo García Tamayo              Isla de Margarita, 19 de abril de 2015.


lunes, 9 de marzo de 2015

EL DÍA DEL MEDICO EN LA HORA ACTUAL DE VENEZUELA.

Por:  Pedro Arcila Poyer.

Este 10 de marzo se cumplen 229 años del natalicio de uno de los más eminentes héroes civiles de nuestra era republicana, el Maestro de maestros Dr. José María Vargas. En reconocimiento a su labor científica, académica y civilista en Venezuela se celebra esa fecha como el DÍA DEL MEDICO VENEZOLANO, profesión esta forjada hasta su conversión en ejemplo para América Latina y el mundo. Partiendo de un oscurantismo oprobioso, donde la práctica mágico-religiosa, la improvisación chamanesca, la censura ortodoxa de la Europa medieval trasladada a nuestros confines sumieron a nuestro continente en cuatrocientos años de atrasos, imposiciones Santilerianas mal interpretadas, mientras el viejo mundo despertaba de las centurias abotagadas por la barbarie, con paladines de la idea nueva y el rescate del conocimiento defenestrado impulsado por Lamarc, Pasteur, entre otros del pensamiento positivista.

Para finales del siglo XIX y principios del siglo XX, se vio coronado nuestro país por el conocimiento importado de soñadores criollos, quienes siguiendo el ejemplo de Vargas traen de otros confines los avances en el conocimiento de las nuevas ramas del acontecer científico; las recién instituidas áreas de Anatomía, Histología, Fisiología, Farmacología y Clínica Propedéutica como paso inicial a la modernización de nuestro sistema asistencial y sanitario de la mano de personajes como José Gregorio Hernández Cisneros, Luis Razetti, Santos Aníbal Dominici, a quienes se unieron más tarde Pastor Oropeza, Arnoldo Gabaldón, solo algunos, (no los únicos) de quienes convirtieron  a nuestra medicina en baluarte para el sistema sanitario de Latinoamérica, al punto que para las décadas de los 70 y 80 la mayor parte de los técnicos de  la OPS tenían formación  en Venezuela.

El declive de las políticas de prevención y la burocratización de la administración sanitaria venezolana, comenzando por el “gobierno de amplia base”, donde en la repartición de cargos pusieron en el ofertorio al “mejor sistema ensayado” a decir de expertos sanitaristas; impulsó la práctica clínica hacia la asistencia, ello conllevó a mejores diagnósticos y tratamientos, pero dejó de lado la más humana y económica de las ramas de la medicina: La Preventiva. No obstante lo anterior, la formación clínica del Médico venezolano, era y sigue siendo valorada en cualquier parte del globo terráqueo, como paradigma de un sistema formativo impulsado por las Universidades Autónomas del país aún con déficit presupuestarios cronificados, blandiendo reconocimientos en las distintas convocatorias académicas internacionales; he allí, que nuestro personal de salud es cotizado con altos valores más allá de nuestras fronteras. 

Hoy, 10 de marzo de 2.015, nuestro sistema médico-asistencial ha retrocedido a principios del siglo XIX, la improvisación como práctica con la teoría de “Inventar o errar”, impulsó y sigue impulsando la fuga de recursos médicos y paramédicos, con el objetivo de cumplir un sueño “maoísta” de adoctrinamiento, desplazando al personal formado por una caterva de operadores políticos sin conocimientos básicos, ni experticia académica, poniendo en riesgo cada día la vida de los pacientes: Ello es y será siempre un crimen de Lesa Humanidad. La práctica médica en Venezuela como la conocemos, científica, académica, formativa está destinada a ser sacrificada en el altar de una doctrina sin fundamentos filosóficos, y aunque pareciera contraproducente, ni siquiera doctrinarios. Hospitales con equipos comprados a proveedores con años de atrasos, cuya funcionalidad queda en los museos de la historia de la medicina, fármacos sin supervisión de la FDA e incluso del Instituto Nacional de Higiene elaborados con vehículos de dudosa eficacia y seguridad, acompañado por salarios paupérrimos pretenden desmoralizar, arrinconar la actividad médico-asistencial para llevarla a su mínima expresión, a fin de poder compararla con la de regímenes fracasados en la esfera política internacional.

Por largos años se habló del secreto médico (no respetado hoy por quienes ejercen el intrusismo con patente del estado). Ese secreto sigue vigente en lo concerniente a los pacientes y su estado de salud, su privacidad y su libre albedrío; no obstante, después de tanto silencio, hace falta que el médico venezolano alce su voz, que su reclamo se escuche en todos los rincones, que abra las puertas del entendimiento a una población dormida, quien debe entender que el “derecho a la Salud” es un valor humano, que para sí mismos, por sus hijos y los hijos de sus hijos debemos hacer una sola bandera por la vida, por la Democracia, por la Libertad y Para el Desarrollo. 


Feliz día a todos los Médicos venezolanos de formación académica en este día menguado.