Conciencia y Salud: Margarita 500 y el parque Metropolitano
Por: Pedro Arcila Poyer (*)
Los seres humanos podemos ser reconocidos o desestimados por nuestros actos. El destacado polígrafo e historiador Greco-Latino Plinio el joven, alabado por unos y rechazados por otros escribió hace muchas centurias: “Es una misión noble rescatar del olvido, a quienes merecen ser recordados”. Nueva Esparta, tierra de gracia a donde hemos venido de diferentes confines a morar y hacer de este terruño nuestro destino total cientos de hombres y mujeres, (que aunque nos echen no nos iremos), porque aquí nacieron nuestros hijos (o crecieron); tiene la virtud de enseñarnos a quererla y empeñarnos en que su futuro sea un ejemplo de efectos administrativos para el resto del país e incluso para el continente.
En 1.975 el Presidente Carlos Andrés Pérez, decretó la construcción del parque Joaquín Maneiro, como pulmón natural de la Isla de Margarita; dicho decreto nunca se hizo efectivo quizás, por aquello de que”mi propiedad es de aquí, hasta donde llegue mi vista”. El crecimiento poblacional, la contaminación ambiental y el deterioro progresivo de las condiciones de vida de la isla, obligan a bajarle dos al ritmo y replantearnos un nuevo esquema de vida, a fin de garantizar un futuro provisorio a nuestros hijos y a los hijos de nuestros hijos.
La fundación Margarita 500, que surge a propósito de cumplirse en Marzo de 2.025, 500 años de la fundación por Real Cédula del Reino de España de la Provincia de Margarita, se plantea una serie de retos, (no con la intención de protagonismo), sino por aquello de dejar una huella en el decursar de la historia; un aporte de ideas y proyectos para que al menos queden como referencia en ese pensamiento auspicioso de un destino diferente. He allí que la ideas de los hombres y mujeres son propios, mientras no se divulguen, pero que al hacerlos públicos son propiedad del colectivo, se reflejan en esta iniciativa de rescatar el proyecto del parque de Margarita es el esfuerzo de un “navegado”: Lorenzo García Tamayo, maracucho hecho margariteño hace más de treinta años, quien propone a la cámara municipal de Maneiro una idea de acuerdo en función de la creación del “Parque Metropolitano de la Isla de Margarita”.
Lo relevante de esta propuesta, es la repuesta unánime de la cámara municipal, aprobando un apoyo irrestricto al PARQUE METROPOLITANO de Margarita. Allí no importó el color político, la imposición económica o tendenciosa; los concejales decidieron dar apoyo a un proyecto que será historia a los hombres y mujeres del mañana.
Ojala los concejales de Mariño, Arismendi, Garcia, Marcano, Diaz, Tubores, Macanao, Villalba, Gomez y Antolin del Campo se sumen a la propuesta y entiendan que mas allà de un beneficio económico, Margarita necesita un pulmón ecológico. El ciudadano gobernador de estado especialista en destrucción de ambientes, sustituyendo espacios autóctonos por piedras y maderos pintados en las faldas de los cerros, debe asumir su desconocimiento de lo que significa ambiente-biodiversidad-saneamiento, y dar apoyo irrestricto al planteamiento.
Margarita 500 no es un proyecto político, es una idea que siembra la esperanza de un destino diferente y el rescate de de una visión de país ecologista, desarrollista y sustentable. El parque metropolitano, es un sueño, una declaración de principios y un espacio para el disfrute de propios y visitante. Lorenzo es solo un proponente, nos toca a todos abrazar la idea y decubrir que hay un mundo posible.
(*) Presidente del Frente Democrático por la Libertad y Desarrollo Sustentable (FDLD)
No hay comentarios:
Publicar un comentario